El abuso en hogares de ancianos va en aumento, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Un estudio reciente encontró que solo 1 de cada 14 incidentes de abuso a personas mayores se reportan. ¿Cómo sabrías si un familiar está siendo abusado en un hogar de ancianos?
Tu mamá ha vivido en el hogar de ancianos durante aproximadamente un año. Fue una decisión difícil, pero después de hablarlo con ella, ambos acordaron que era la mejor opción. Ella se adaptó rápidamente al nuevo entorno y todo parecía ir bien. Luego comenzaste a notar un cambio en su personalidad. Tu mamá siempre ha sido una persona amigable y sociable, pero en el último mes comenzó a mostrarse distante y retraída.
Te preguntas si algo anda mal. ¿Está comportándose de manera diferente porque está envejeciendo, o hay otra razón? Algunas personas se vuelven más vulnerables al acoso y al abuso a medida que envejecen. Es más difícil defenderse cuando uno se vuelve frágil. Muchas personas en centros de atención a largo plazo se resisten a contarle a sus familiares que están siendo abusadas porque temen represalias por parte del abusador.
Si tienes un familiar en un hogar de ancianos y notas cambios en su personalidad, debería alertarte sobre un posible caso de abuso. A continuación, se presentan algunas de las señales de abuso a personas mayores.
- Huesos rotos: a medida que las personas envejecen, son más propensas a caerse y lastimarse. Hay una diferencia entre fracturas por una caída accidental o huesos rotos por haber sido dejados caer, inmovilizados o agredidos físicamente. La mayoría de los médicos pueden distinguir entre una fractura por accidente o por abuso. Pregunta al médico de tu familiar qué cree que pudo haber causado la lesión.
- Moretones: cuando un familiar tiene un moretón, raspón o incluso una marca en el cuerpo, es motivo de preocupación y algo que deberías investigar. Cuando visites a tu familiar, revisa sus muñecas, tobillos y parte superior del brazo en busca de moretones o raspones.
- Gafas rotas: si tu familiar tiene las gafas rotas, esto puede ser una señal de un problema. Observa el rostro de tu familiar en busca de cortes y moretones.
- Retraimiento social: si tu familiar normalmente es amigable y sociable y de repente se vuelve retraído, esto podría ser una señal de abuso.
- Se sobresalta con facilidad: señales de miedo y estar constantemente en estado de alerta pueden ser indicios de abuso. ¿Tu familiar parece inusualmente nervioso o ansioso?
- Comportamiento repetitivo: una señal de abuso emocional es el comportamiento repetitivo. Este comportamiento puede incluir mecerse de un lado a otro, succionar o murmurar.
- Cambios sociales: cuando una persona que antes era amigable y accesible se vuelve retraída, esto puede ser una señal de que está experimentando algún tipo de abuso emocional. Un cambio notable en la autoestima y niveles más altos de ansiedad también son señales de abuso.
- Rechazo de medicamentos: algunas personas se niegan a tomar su medicación cuando están siendo abusadas física o emocionalmente.
A medida que las personas envejecen, pueden producirse ciertos cambios emocionales. Algunas personas comienzan a sentirse deprimidas con la edad o desarrollan problemas de salud como la demencia, que pueden causar cambios en el comportamiento. Un médico puede determinar si el comportamiento de tu familiar se debe a la edad o a problemas de salud.
Si tu ser querido muestra signos y síntomas de abuso en un hogar de ancianos sin una causa física subyacente, deberías preocuparte. El abuso a personas mayores es muy grave y puede provocar lesiones severas e incluso la muerte.