Un airbag defectuoso o un mal funcionamiento puede deberse a defectos de diseño, errores de fabricación o incluso a problemas relacionados con retiradas del mercado que nunca se resolvieron. Cuando un airbag no se despliega, el riesgo de sufrir lesiones graves aumenta considerablemente, incluso en accidentes menores.
Los airbags deben activarse de manera oportuna y controlada durante un accidente para salvar vidas. Los airbags defectuosos son más comunes de lo que podrías pensar. Según la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA), 50.000 vehículos Toyota fueron considerados inseguros para conducir en 2024 debido a airbags defectuosos. Los fallos en los airbags pueden ocurrir por varias razones, entre ellas: